La subasta de La tour D´Argent
El restaurante La Tour D´Argent ha subastado una parte de su grandiosa bodega recientemente, el objetivo era poder dar salida a algunas botellas para la adquisición de otras nuevas, cubriendo las necesidades de sus clientes que últimamente solicitaban añadas más recientes de las que el carismático local parisino contaba hasta la fecha.
La bodega del restaurante es monumental, y cuenta con más de 420.000 botellas. Son unos 15.000 vinos distintos que vienen claramente detallados en una carta de 400 páginas que pesa 8 kilos.
El restaurante, según la historia se fundó en 1582, aunque el actual edificio abrió sus puertas en 1890, y desde entonces ha recibido a comensales tan distinguidos como el presidente Rosevelt o el directo Woody Allen, y ha vivido historias como la acaecida en la II Guerra Mundial, cuando el mismo dueño del establecimiento levantó una pared con sus propias manos para ocultar la suntuosa bodega a los nazis.
Hay otras teorías más heterodoxas que hablan de los motivos para la subasta. Algunos detractores culpan a la crisis y a la pérdida de estrellas Michelín, otros simplemente la consideran una estrategia de marketing.
Tanto si es cierto como si no, el millón de euros de ganancias gracias al 100% de las ventas no sólo han procurado una inyección importante de liquidez a la empresa sino que ha sido probablemente, una de las iniciativas que mayor notoriedad ha dado a la marca La Tour D´Argent. Por lo tanto si los motivos nombrados eran ciertos, sin duda, la subasta ha sido un éxito.
Un 4% del total de la bodega ha sido rematado, en unas jornadas muy intensas donde el precio de salida se ha visto rebasado en gran multitud de ocasiones, destacando casos realmente desorbitados.
Han sido en total 18.000 botellas que han ido a parar a manos de coleccionistas y amantes del buen vino, algunas a precios asequibles (estimaciones de 100 euros aproximadamente).
Sin embargo, la gran competencia ha dado como resultado que algunas botellas hayan multiplicado su valor, hasta llegar a los 25.000 euros del cognac Clos du Griffier de 1788, los 5.100 euros en los que se vendió un lote de Vosne-Romanée 1988 del Domaine Henri Jayer, o los 2700 euros de un lote de Vouvray Goutte d’Or Foreau 1990.












