Solicite Información

Nombre*
Código Postal*
Email
Teléfono*

* Dato obligatorio
Acepto Aviso Legal

Únete al Círculo del Vino:

Teléfono de Información y Ofertas:  902 750 740

Curso de cata gratis,
con tu primera compra.


Maridaje perfecto con vino de Jerez

jerezCon frecuencia se habla del vino de Jerez como ‘el aperitivo más civilizado del Mundo’. Pocos vinos como un fino bien frío o una manzanilla para preparar nuestro paladar para los placeres culinarios. Lo que no todo el mundo sabe es que las posibilidades de los vinos de Jerez en la mesa van mucho más allá de ese civilizado preámbulo que es el aperitivo.

Su origen exclusivo y su peculiar método de elaboración confieren a los vinos de Jerez una serie de características que, en combinación con distintos platos, proporcionan maridajes extraordinarios. Desde los tipos más secos hasta los vinos dulces naturales; desde las pálidas y ligeras manzanillas hasta la textura aterciopelada de los pedro ximénez, los vinos de Jerez ofrecen argumentos de sobra para crear maridajes en el sentido más profundo del término: no se trata simplemente de una complementariedad más o menos agradable entre el vino y el plato, sino de una auténtica simbiosis. El jerez en ocasiones potencia las características más genuinas de la comida (mojama de atún de almadraba con un fino bien frío) y en ocasiones nos proporciona sensaciones aromáticas, gustativas y de texturas totalmente nuevas (por ejemplo, un queso Manchego curado con un amontillado seco).

Mucho se ha hablado de las posibilidades de los finos y las manzanillas con el marisco y el pescado. Posibilidades que no entienden de fronteras y que lo mismo se revelan ante el tradicional “pescaíto frito” como ante el sashimi. Pero es que hay mucho más: los amontillados secos con las sopas y consomés (no sólo dentro de él) y los medium con los patés y quiches; los olorosos con la caza o con el atún rojo; el pale cream bien frío con el foie… docenas de maridajes en los que la combinación es siempre mejor que la suma de las partes.

En ocasiones los vinos de Jerez no son solamente una opción, sino probablemente la única opción viable para acompañar determinados platos. Piénsese en las alcachofas o los espárragos; en los platos fuertemente especiados, característicos de algunas cocinas étnicas o en los marinados, escabeches o vinagretas, territorios vedados para otros vinos. El Jerez, con su generoso grado alcohólico y su extraordinaria concentración aromática no “se arruga” ante este tipo de platos, alcanzando maridajes espectaculares.

Los postres son sin duda otro de los territorios gastronómicos en los que el Jerez tiene mucho que decir. Con las frutas, la pastelería o los helados, incluso con el chocolate, la complejidad aromática y la textura aterciopelada de los vinos dulces naturales de Jerez aportan el contrapunto necesario para prolongar nuestras experiencias gastronómicas hasta el mismo final de la comida.

Y por supuesto, con los quesos. Más o menos curados, cremosos, de pasta azul o ahumados… siempre hay un Jerez que puede resultar la combinación perfecta para cada tipo de queso. Las posibilidades son ilimitadas y los resultados siempre gratificantes. Nada como la creatividad y la imaginación de cada uno.

Compartelo y disfruta:
  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn
  • del.icio.us
  • Print
  • email
  • RSS

Abre tu mente

cuantanos que opinas...
y si quieres mostrar tu imagen con los comentarios, pulsa el siguiente enlace gravatar!